martes, diciembre 02, 2008

Autoarretrataura

Pues estaba yo la otra mañana en casa y me hice una foto. Por alguna extraña razón salió curiosa y me gustó el efecto. Cómo sé que hay "menores" que leen el blog os pongo el link abajo XD.

http://www.flickr.com/photos/13251489@N03/3077227856/

viernes, noviembre 28, 2008

Bienaventurados los que lo tienen claro...

... porque de ellos es el reino de los ciegos.

Es hermoso pensar que existe algo más grande que cualquier cosa concebible y me gustan las frases y vivencias que me acercan a Eso.

Sí, nos gusta la gente con las cosas claras. Tienen un brillo especial, un atractivo peculiar. Nos gusta ver su serena figura recortada contra la tempestad mientras la iluminan los rayos. Si alguien ha visto Street Fighter II (no, el horror ese en el que curran Van Damme y Raúl Juliá no, la película de anime, que es un gran título) esta imagen le sonará.


Pero claro, el que quiere estar sereno tiene que pagar un precio elevado. Curro diario. Mucho. Durante mucho tiempo. Y no dejarse desalentar por los sustos y preocupaciones.

En fin, vuelvo al tajo.
¡Salud!

jueves, noviembre 13, 2008

Me dais miedo

Todos. Todos los que no sois yo. Familiares, amigos, conocidos, desconocidos, enemigos. Todos.
Me dais miedo. Mucho miedo. Desde siempre.

Toda valentía que muestre no es más que una máscara, un efímero dominio de ese miedo. Y el miedo que se me nota no es nada comparado con el que siento, presente y real en todas las facetas de mi vida.

Y el que a veces no me lo noteis no quiere decir que no esté; está siempre. Siempre está.

Qué cansado estoy.

lunes, noviembre 03, 2008

¿Honestidad = Sinceridad?

Sin ambages, al lío.

La honestidad es la capacidad de actuar íntegra y rectamente.

La sinceridad es la expresión libre de fingimiento.

Ergo no son lo mismo, aunque se los suela relacionar. La honestidad suele ir acompañada de expresiones sinceras porque se suele hacer la asumpción de que la sinceridad es sinónimo de rectitud.

Bien, pues no es verdad. La sinceridad es simplemente eso, sinceridad.

Digo esto por lo siguiente: vosotros podeis a priori averiguar si soy sincero o no pero no podeis averiguar a priori si soy honesto o no, porque la honestidad es un valor que emana de un hecho interior a la persona: la capacidad de ver una verdad y de actuar de acuerdo con ella.

Lo digo de otra manera: se puede ser sincero con las demás personas y se puede ser honesto con uno mismo; pero no se puede ser honesto con las demás personas. Se actúa siguiendo ese patrón interior o no se actúa según él.

Esto quiere decir varias cosas:
- La primera es que habitualmente una acción que siga ese patrón va acompañada por una capacidad de hablar y de actuar sinceramente. La razón de esto probablemente sea que la sinceridad es lo que a la larga tiene muchas menos fisuras que la alternativa.
- La segunda es que puede no ir acompañada por ella. La razón de esto es que es posible que a la hora de conseguir un objetivo honesto se tenga que fingir (o tal vez mentir) para lograrlo.
- La tercera es que la sinceridad puede ser un vehículo perfectamente válido para un objetivo deshonesto. La razón de esto es que hay un tipo de sinceridad descarnada que puede resultar muy hiriente si se usa de determinada manera.

Ahora bien, surge la pregunta: ¿Y el hecho de mentir no convierte automáticamente ese objetivo en algo deshonesto?
No. No automáticamente al menos. Como jueces supremos de nuestra conducta nos corresponde a nosotros dilucidar lo que es honesto y lo que no. Es la persona la que enjuicia sus acciones y la que ve si lo que ha hecho es honesto o no.

Que miedo ¿eh? Esto da rifles a todos el mundo. Esto nos da la capacidad de elevarnos por encima de los dioses o de sumergirnos más profundamente que el séptimo infierno. Mola. Sigamos.

¿Y entonces la sinceridad no sirve para nada?
Bueno, eso es algo que debe decidir cada cual. A fin de cuentas la sinceridad, como cualquier otra manera de conducirse libremente elegida, debería transcurrir por cauces conocidos y reportar bienestar. Yo opino que es lo más deseable a priori. Pero a priori. Imaginemos a un padre y a un hijo y que el padre tiene el honesto objetivo de animar a su hijo después de un fracaso:

Ej1:
Hijo: Papá, estoy destrozado. Me he preparado una oposición durante tres años. Tres años de vida monacal y me han tirado. No sé qué voy a hacer. ¿Qué me puedes decir?
Padre: Pues claro hijo, si tú eres para el estudio el equivalente a Carmen de Mairena para el buen gusto. Nunca se te ha dado bien desde que te conozco y ya son años. Tu madre y yo te dijimos que era una mala idea dejar el curro ese en el aserradero, que te habían hecho fijo y todo. Pero claro, nunca nos haces caso.

Ej2:
Hijo: Papá, estoy destrozado. Me he preparado una oposición durante tres años. Tres años de vida monacal y me han tirado. No sé qué voy a hacer. ¿Qué me puedes decir?
Padre: Bueno, hijo, aunque ya sabes que yo no estaba de acuerdo desde el principio, nadie puede negar el esfuerzo que has invertido. No ha fraguado pero no pasa nada. Hay más posibilidades.

Seguramente habrá quien opine que el padre del ejemplo uno ha sido más sincero con su sentir que el del ejemplo dos. Es cierto. Pero a la hora de valorar el impacto en su hijo yo creo que no hay dudas acerca de quién se ha acercado más a su objetivo de animarle.
Diferentes maneras de llevar la honestidad y de compartirla. Otro post para otro día acerca de la sinceridad y de cómo la valoro.

¿Y en el caso de que no se pueda maquillar la verdad para hacerla más tragable?
Dependerá de cada caso. Pero la sinceridad, insisto, no es una salvaguarda siempre. Decirle a tu abuela moribunda que siempre la has odiado y que qué gusto que ya nos deja tranquilos, que ella va a descansar en paz pero que nosotros no veas, puede ser el colmo de la sinceridad pero también habrá quien opine que quien lo haga es un bastardo sin corazón.
Pero sin entrar a valorar la acción en sí o si es cierto o no, el hecho de que sea un acto honesto o deshonesto dependerá de la persona que le esté soltando la perorata a la anciana. Si esa persona cree que está haciendo lo correcto, estará siendo sincera y actuando honestamente. Pero si sabe en su fuero interno que la abuela por muy pesada que fuese no se merece semejantes obuses, ya podrá estar soltando verdades como puños por la boca que su actuación será deshonesta. Pero claro, esto es algo que solamente sabrá esa persona.

¿Y de dónde surge este patrón de conducta?
Bueno, es uno de esos entes que viene en parte heredado, en parte aprendido y en parte construido/deconstruido por la persona. Según me experiencia ese patrón lo han compuesto:
a) De niño: verdades absolutas aprendidas.
b) De adolescente: verdades absolutas contrarias a las del punto a.
c) De veinteañero: verdades no tan absolutas fruto de la mescolanza entre los puntos a y b.
d) De treintañero: verdades en absoluto absolutas fruto de la modificación de la mescolanza del punto c y de pequeños añadidos.
e) ...: ya veremos.

Recapitulando:
- La honestidad es el propio sentir interior acerca de lo que es correcto y lo que no.
- La sinceridad es la expresión más deseable a priori para alguien honesto, pero a veces puede ser una traba y hay que dejarla de lado para la consecución de un objetivo honesto.
- Cada cual es su propio juez con todo lo que ello conlleva.

Yo opino esto. ¿Y vosotros?

jueves, octubre 02, 2008

No estoy acostumbrado a pasar malas noches

Y eso hace que cuando se presenta una de ellas me levante con ganas de morir/matar. Acostarse a la una y despertarse a las tres, las cinco y las siete no es divertido. Y no sé por qué ha sido.

Aquellas personas que han tenido la suerte/desgracia de compartir habitación conmigo saben de una manera más o menos clara que para despertarme a mí hace falta una detonación a menos de diez centímetros de mi oreja; de otra manera no me despierto. Tengo el sueño profundo, siempre lo he tenido y estoy acostumbrado a dormir toda la noche del tirón. No me gusta despertarme en mitad de la noche, es como aterrizar en otro planeta. Me pone de mala leche. Y si encima hay que currar al día siguiente el mal genio alcanza proporciones astronómicas.

Hoy estoy en ese caso, con la añadidura de que estoy incubando un resfriado (esperemos que se quede en eso).

Pero a mí me pasa que cuando mi enfado llega a cierto límite muta en tristeza y desánimo. Ambas cosas están intimamente relacionadas en mi caso, pero la tristeza suele ganar porque la gestiono mucho mejor que el enfado. Mi tristeza es reflexiva y profunda y mi enfado es explosivo y superficial. Prefiero estar triste a enfadado. Habitualmente. Hoy preferiría estar enfadado. Necesito de esa energía, de ese motor que es estar cabreado con el mundo y empezar a jurar en arameo contra lo que sea. El enfado te hace moverte mientras que la tristeza te deja clavado en el sitio.

Hoy me siento vacío, ausente del pulso y del latir del mundo. Hoy estoy currando cuando tendría que haberme quedado en la cama, pero me he obligado a venir. No sé si ha sido una buena idea, pero ya está hecho. Hoy me he dado una ducha caliente, la primera en solitario en varios meses. Me he aficionado a la ducha fría pero no tenía ganas de pillar una pulmonía.

Tres cuartos de hora y me largo. Necesito dormir tapado hasta las orejas en una habitación que no tenga una gotera enorme.
Me queda poco tiempo en esa casa.

jueves, septiembre 18, 2008

Aventuras gráficas

Quien haya jugado alguna vez a una aventura gráfica conoce el modus operandi de ese tipo de videojuego. Básicamente y a grosso modo se trata de ir avanzando por una linea argumental mediante acciones que son posibilitadas por extraños objetos "manufacturados" por el protagonista utilizando cosas que se va encontrando. Pongámonos en situación: El protagonista está en un hotel y se encuentra con que tiene que abrir una puerta y la llave que necesita está pegada al cajetín y no se puede despegar. De manera que decide hacerse un molde de jabón para poder hacerse una copia.

Baja a la cocina donde afana el Bote De Aceite de Fritanga y el Cazo, va al pasillo donde previa maniobra de distracción roba el Paquete De Sosa Caústica del Carrito de la señora de la limpieza, pasa por el resturante del hotel a por un Salero Vacío y una Caja De Cerillas, vuelve a la cocina y obtiene un Salero Lleno, utiliza parte del Aceite De Fritanga en la Baldosa Del Pasillo para que el Cocinero resbale y quede insconsciente, le arrebata la Paleta De Remover, va a la piscina donde obtiene un Bidón De Plástico, vuelve a la cocina y descubre una Cocina Sin Butano, sale del hotel afanando de paso una Llave Inglesa de la caja de herramientas del mecánico que está arreglando el aire acondicionado del vestíbulo, vuelve la esquina hasta donde está el Conductor al lado de su Camión de Butano, le noquea con la Llave Inglesa, coge una Bombona De Butano, entra por la puerta de la cocina y conecta la Bombona De Butano a la Cocina Sin Butano, abre la Caja De Cerillas y obtiene una Cerilla Apagada, la enciende y aplica la Cerilla Encendida a la Cocina Con Butano.
--
Salvamos partida.
--
Después de tomar aliento, nuestro protagonista abre el Grifo y obtiene un Bidón Lleno De Agua, echa la Sosa Caústica y la sal del Salero Lleno y remueve la mezcla con la Paleta De Remover, echa luego el Aceite De Fritanga y sigue removiendo, vacía el Bidón Con Mezcla en el Cazo y aguarda dos horas, abre el Congelador y mete el Cazo Con Mezcla dentro, cierra el Congelador y aguarda dos días, abre el Congelador y coge el Cazo Con Jabón, saca el Molde De Jabón, va al Cajetín de Llaves, aplica el Molde De Jabón a la Llave Pegada y así obtiene el Molde De Jabón Con Silueta De Llave. Luego sale del hotel y se dirige hacia la Fundición a dos pantallas de distancia, vierte el Acero Líquido del Caldero Sin Vigilancia en el Molde De Jabón Con Silueta De Llave, y así obtiene una Copia De La Llave, se dirige hacia la Puerta Cerrada y la abre con la Copia De La Llave. Victoria.

Bien. Ésto es la analogía de la historia de la instalación de un Windows Vista Ultimate en uno de los ordenadores de mi departamento esta mañana.

Grrrr...

martes, agosto 26, 2008

Me muero...

... fenezco de risa cada vez que veo este video. Gracias a Persefone por recordármelo. Eres la mejor.



Treinta segundos como treinta perlas XDDDDDD

jueves, junio 26, 2008

Las niñas nunca quisieron ser princesas

Y a ciertos niños les dio por mirarlas y pensar que les gustaría serlo.
Ellos ya no son niños, ellas ya no son niñas. Aquí las princesas no existen más que en la imaginación de los caballeros y los caballeros son todos Don Quijote.

Bueno, al menos podrán morirse en la cama tranquila y cristianamente mientras los testigos de sus locuras les dicen adios.

O lo mismo no y les atropella un molino.

El glamour español

De vez en cuando uno pare frases como la del emisario y el rinoceronte, para la posteridad. La de hoy es esta (fragmento de conversación con un colega):

...Y sí, debajo de cada glamurosa dama española late una hembra capaz de prepararte un cocido en mitad de un monte y de sajarle un navajazo al francés más próximo. Creo que aquí no nos va mucho el tema del glamour. Eso es más arriba.

¿El motivo? Este: bravo por este pais, donde puedes entrar a una garito y ver a una tía monísima de la muerte, con tacones y vestido de los caros, pedir un refresco, abrir el bolso, sacar una petaca llena y cascarse un cubatazo sin despeinarse. Con un par.

martes, junio 24, 2008

Lo mejor de uno mismo

Doy lo mejor de mí mismo solamente cuando estoy con alguien.

Bien, pues no.

Hay que dar lo mejor de uno mismo siempre. Y punto.

domingo, junio 22, 2008

Tenemos que tener confianza

Tenemos que confiar en que los propios fantasmas pueden ser derrotados.

Muchas felicidades chicos. Os lo mereceis.

viernes, junio 20, 2008

La necesidad...

... agudiza el ingenio.
El dolor asegura el recuerdo.
La tristeza facilita la instrospección.

Y Esto está montado para pervertir el sentido de la palabra "necesidad" y alejarlo del día a día; para que el dolor no nos alcance; para que la tristeza se quede en la puerta.

Cielo santo...

jueves, junio 19, 2008

Ni tan arrepentido...

... ni encantado de haberme conocido lo confieso.
Tú que tanto has besado,
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos sólo calan
los besos que no has dado,

los labios del pecado.

Y sin embargo - Joaquín Sabina

miércoles, junio 18, 2008

Cuaderno de bitácora, 18 de Junio de 2008

Noche al timón intentando que la resaca no desviase la singladura. Las mediciones del medio día confirmarán si así ha sido o no. El estado de la jarcia es aceptable y el cambio a las velas de mal tiempo le ha sentado bien al gobierno del barco. Se quedarán ahí por el momento. Viento a la cuadra de E-NE, navegando con trinquetilla y foque. Si el viento no rola, estay. Tiempo bonancible con perspectivas de viento fresco para atardecer y noche. Mar rizada y bruma. Unas diez millas de rango de visión desde el tamborete del matelero de juanete. Desalojada por sotavento el remanente de agua que se ha filtrado por el tablazón durante la noche. Las dos bombas funcionan correctamente.

martes, junio 17, 2008

El enigma del acero

"El fuego y el viento vienen del cielo, de los Dioses del Cielo. Pero Dios es Crom, Crom que vive en la tierra.
Antes los Gigantes vivían en la tierra, Conan; y en la oscuridad del caos engañaron a Crom y le arrebataron el enigma del acero. Crom se irritó, y la tierra tembló. El fuego y el viento derribaron a aquellos gigantes y arrojaron sus cuerpos a las aguas.
Pero en su ira, los Dioses olvidaron el secreto del acero y lo dejaron en el campo de batalla.
Nosotros lo encontramos. Sólo somos hombres. Ni Dioses ni Gigantes. Sólo hombres.
Y el secreto del acero siempre ha llevado consigo un misterio. Tienes que comprender su valía, Conan, tienes que aprender su disciplina.
Porque en nadie, en nadie en este mundo puedes confiar. Ni en un hombre ni en una mujer ni en un animal.
En esto sí puedes confiar."

Diálogo entre Babieca y Rocinante

B. ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?

R. Porque que nunca se come, y se trabaja.

B. Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?

R. No me deja mi amo ni un bocado.

B. Andad, señor, que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.

R. Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miraldo enamorado.

B. ¿Es necedad amar?

R. No es gran prudencia.

B. Metafísico estáis.

R. Es que no como.

B. Quejáos del escudero.

R. No es bastante.
¿Cómo me he de quejar en mi dolencia
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante?

De "Don Quijote de la Mancha"

lunes, junio 16, 2008

Soy mucho menos fuerte de lo que aparento...

... y aparento muy poca fortaleza. Bien, es lo que hay.

Pero en cuanto a aguante tengo una calzada muy bien empedrada y por la que puedo transitar tranquilamente. El problema es que esa calzada tiene un principio y un final; y solamente la tengo en una cordillera; y solamente sube un puerto. Luego desaparece y se aleja hacia lo desconocido convertida en un camino de tierra*.

*: Si esperais una entrada clara podeis dejar de leer aquí. La diferencia de cuando estoy ebrio a cuando estoy sobrio es que en este último estado puedo advertir a la gente de lo que me pasa**.
**: En lo que respecta a otras cualidades humanas como puedan ser el raciocionio o el equilibrio no hay cuidado que no hay diferencia alguna.

"Sí, sirve. Pero sirve para lo que sirve, no para otra cosa. Y llevo transitando por ella mucho tiempo. El tiempo pasa y carcome las piedras y en las junturas, donde antes no creciera una brizna de hierba por no tener espacio, hoy hay bosques enteros de plantas que han sabido esperar. Son verdes, muy verdes, incluso en invierno, cuando la nieve cubre el mundo.
Hay peregrinos que suben por esa cuesta, camino del puerto y del mundo de más allá. Yo les muestro el camino a los que me lo piden, y les ayudo a trepar por la pendiente. Mientras me van contando qué azares les llevaron a este punto y yo les cuento lo mismo. Pero siempre escucho más que hablo. Porque si se me ocurriera hablar al ritmo al que lo hacen los peregrinos me quedaría sin aliento antes de alcanzar el primer recodo. Y ocurre que siempre llegamos al puerto y echamos la mirada al norte, con el sol de mediodía dentrás de nosotros. Pero él o ella siguen su camino y yo me quedo; y vuelvo a bajar por las conocidas piedras. A veces hasta me siento en el puente de piedra que desafía al tiempo y que conduce la calzada por encima del río y la lleva a la otra vertiente de la montaña."

Hubo un tiempo en que mi padre nos llevo a mi hermana y a mí a ese lugar. Estaba nublado y hacía frío. Poco antes de llegar mi padre nos dijo algo que siempre recordaré.

"Algún día sereis mayores y traereis aquí a vuestros hijos"

Tropecé. Quedan cincuenta metros para la cima. El tiempo, la lluvia y la nieve se habían cebado especialmente, con su lento y centenario trabajar, con las piedras de la calzada y solamente queda gravilla y cantos en ese último tramo. Cuesta. Mi padre me coge de la mano y me ayuda a salvar los últimos metros. Y de repente estamos allí. Hemos llegado. No llegué a sentirme contento, porque para ser feliz es necesario estar completo y pleno.

Y una parte de mi alma se quedó cincuenta metros más atrás, en una de las raices que jalonan el camino de subida. Y allí seguirá, unida a la raiz que me hizo tropezar y a las palabras que me dirigió mi padre hace ya tanto tiempo.

Es ese trozo mutilado y arrancado el que sigue subiendo y bajando, arriba y abajo, una vez y otra, acompañando a quien quiera compañía. Y cuando llega, está a punto de dar el paso que lo lleve lejos, hacia lo desconocido. Pero la raiz llama. Y llama.

Y llama.

sábado, junio 14, 2008

Y es que los tíos que me ponen...

... me ponen. Punto.

Bien. Así son las cosas.

Y así se las hemos contado. Excepto que nunca se cuenta todo, no... pero es así.

PD: Mirando atrás, me doy cuenta de que el Ear de hace unos años hubiera escrito esta entrada de otra manera. Está bien, porque significa que he cambiado. A mejor o a peor aún está por ver.

PPD: Las palabras entonces no sirven. Son palabras.

PPPD: No. No soy homosexual.

miércoles, mayo 14, 2008

Sacrificio

A veces es preciso hacer sacrificios en aras de un sueño, de un objetivo, de una meta que se quiera alcanzar. Es algo que nunca se me ha dado bien.

Por eso estoy orgulloso de esta pequeña miniatura que jugué contra el Chess Kasparov. Aquí la teneis en notación algebráica. Para quien no esté familiarizado con ella aquí va unas pequeñas instrucciones.

- Las columnas van definidas de izquierda a derecha desde la a hasta la h en minúscula.
- Las filas van numeradas desde el 1 hasta el 8, siendo la 1 la de las piezas mayores blancas y la 8 la de las piezas mayores negras.
- Cada casilla tiene de esta manera una denominación columna-fila. Es decir, la torre de dama blanca ocupa la casilla a1, el rey blanco ocupa la e1, el dama negra la d8, etc.
- Siglas: T = Torre, C = Caballo, A = Alfil, D = Dama, R = Rey.
- Para el movimiento de peones se pone simplemente la casilla de destino. Para el resto de piezas se coloca la sigla en mayúscula seguida de la casilla de destino.
Ej1: e4 quiere decir que el peón (en este caso el de rey) se mueve a la casilla e4.
Ej2: Cc3 quiere decir que el caballo (en este caso el de dama) se mueve a la casilla c3.

Blancas: Ear
Negras: Programa Chess Kasparov Mobile

1 e4 c5, 2 Cf3 Cc6, 3 d4 cxd4, 4 Cxd4 g6

Línea clásica de la defensa siciliana, variante del dragón.

5 Cc3 Ag7, 6 Ae3 Cf6, 7 Ae2 0-0, 8 Dd2 e5, 9 Cdb5 Cd4, 10 Cxd4 exd4, 11 Axd4 Te8
Una de las razones por las que la siciliana es tan popular es porque plantea luchas vivas y porque presenta para las negras una alternativa viable a la vieja jugada espejo e5 (peón de rey) a la hora de luchar por las casillas centrales. No es de extrañar que tanto grandes maestros como aficionados la utilicen.

12 e5 Ch5, 13 Ab5...
Las negras andan retrasadas en su desarrollo. Para mí el objetivo ahora es retrasar todo lo posible el avance del peon de dama de las negras, que es el que mantiene al alfil de dama desactivado.

13...a6, 14 Aa4 b5 15 Ab3 Axe5 16 0-0-0...
Aunque las blancas tengan casi todas sus piezas en el flanco de la dama todo el ataque está enfocado hacia el enroque corto del rey negro.

16...Af4 17 Ae3 Axe3?
Mal planteado. Ese cambio de alfiles abrirá la columna f para que la única pieza mayor inactiva de las blancas entre el juego de manera efectiva. Sí era en cambio un buen momento para poner el alfil de dama en juego con 17...Ab7.

18 fxe3 Ta7
Obsérvese que ni el alfil de dama negro ni la propia dama han realizado ningún movimiento. El alfil blanco será el ariete que eche abajo la puerta de la fortaleza enemiga.

Posición después de 18...Ta7

19 Axf7+! Rxf7 20 Thf1+ Cf6, 21 Dd5+ Te6, 22 Ce4 d6
Posiblemente sea mejor 22...Ab7 amenazando dama, pero la posición negra es poco sostenible. El resto de la partida va de corrido.

23 Cxf6 Dxf6, 24 Txf6+ Rxf6, 25 Dd4+ Rg5, 26 h4+ Rh5, 27 g4+ Rxh4, 28 Th1+ Rg3, 29 Df4+ Rg2, 30 Th2+ Rg1, Df2++

El sacrificio del alfil en f7 fue la llave para la victoria. Y las lecturas de esto otro día.

lunes, abril 14, 2008

Una buena idea

No suelo poner este tipo de entradas en el blog dado su carácter personal, pero voy a hacer una excepción por dos razones: la primera es que el motor del asunto es también Amiga mía y también porque tengo más personas cercanas implicadas en él. La segunda es que la idea en sí es ABSOLUTAMENTE estupenda y merece mucho la pena.

Así que, amigos míos, lectores casuales, os pido que pincheis este enlace y que le dediqueis por lo menos un momento de atención. También a las actuaciones.

Yo voy a ir.

martes, marzo 11, 2008

Paternalismo

Mal.

He sido y sigo siendo bastante parternalista con la gente que me importa. De alguna manera, y como he comentado otras veces en este blog, tiendo a intentar proteger o cuando menos aconsejar a mis amigos. Es algo normal o lo sería si se quedase simplemente en eso, pero es que tiendo a ir más allá cuanto más profunda es la relación. Imagino que la tendencia también es normal, pero por desgracia también es destructiva si se lleva demasiado lejos.

El paternalismo es un sentimiento amable para con uno mismo. Se siente una especie de calor en el pecho y se tiene la sensación de estar en posesión de una verdad superior, más valiosa o cuando menos más completa que el sujeto paciente. Te coloca por encima de él y aunque la intención sea buena, que la mayor parte de las veces lo es, al final es algo que se carga las relaciones sea del tipo que sean.

Es complicado no caer en el paternalismo en según que situaciones. En algunos casos como el de una madre o un padre con sus hijos es algo natural y deseable, pero son las relaciones entre iguales las que se desequilibran sin remedio cuando una de las partes se sube a la chepa a la otra y la otra se deja. Y algo desequilibrado es algo destinado a fracasar a corto plazo. Y si hay suerte a desaparecer. La peor de las situaciones es cuando se da el fracaso pero no la desaparición.

Esto puede parecer farragoso y poco aplicable pero no lo es tanto. La relación más importante que he tenido desapareció hace seis meses y uno de los errores más profundos y destructivos que cometí fue precisamente el de excederme en mis funciones como pareja y compañero. Ha habido otros pero ese es el de mayor enjundia porque las actitudes están en la base, y si la base está inclinada el castillo se cae.

Ella necesitaba sentirse segura, sí. Pero yo también. Y me equivoqué en el camino que escogí para sentirme seguro. El paternalismo es autofelación por la inyección que supone para el ego pero también encierra un profundo sentimiento de inseguridad, como todos los buffs al Yo.

Insisto, todo esto enmarcado dentro del cuadro de una relación profunda. El paternalismo superficial entre colegas puede no estar de más, pero la huella que deja no dura y la carga del consejo y la intencionalidad tienen más peso que el hecho de un momentaneo desequilibrio de la balanza. Pero también se pueden dar consejos y proteger sin colocarse por encima.

Conclusión. Paternalismo. Dos puntos. Mal.

Y tendremos que morirnos al final

Tengo mucha suerte de vivir en el siglo XXI. En serio. Nunca ha tenido el ser humano tantas y mejores posibilidades para hacerse a sí mismo como un ciudadano de a pie de occidente en esta época. La cultura, aunque oculta entre toneladas de basura regurgitada por la televisión y otros medios, está accesible para quien esté realmente interesado en ella. Hay herramientas para modificar el cuerpo y la mente, para dominar las emociones. Soplan aires de libertad. Somos más amos de nosotros mismos que en cualquier momento del pasado.

¿Y qué estamos haciendo con ello?

Tener una educación que da pena, unas aspiraciones que no van más allá de llegar a la noche y encender la tele, una clase política idiotizada e idiotizante, una sociedad que se contrae sobre sí misma orgullosa de sus logros en vez de mirar hacia arriba, hacia las cumbres. Mujeres que siguen siendo asesinadas por sus maridos, maridos que siguen sangrando ante los abusos de sus esposas y de los abogados de éstas, hijos que nunca entenderán la razón de tanta sinrazón, hermanos del dolor, primos-hermanos de la necesidad que decía Sabina. Inmigrantes que se encuentran con miradas de asco y reprobación en cualquier autobús, mujeres que intentan correr sobre tacones, se chocan contra el mundo y culpan a éste de su caida. Pena y dolor. La infame condición humana sale cada día a pasear en este mundo edulcorado y pintado a medias de un rosa apagado.

Todo esto anterior da una idea de algo que para mí es cristalino, y es que tenemos mucho que olvidar si queremos que el futuro traiga algo que merezca la pena. Pero olvidar de verdad, no dejar de recordar. ¿Y cómo se come eso?

Hace poco leía en una columna del Capitán algo que me removía por dentro. Se trataba del relato que hacía sobre una recreación histórica de la batalla de Tudela hecha por asociaciones francesas y españolas. Fue una batalla cruenta como todas entre el ejército napoleónico y los regulares españoles. De eso hace ya dos siglos. Pero lo relevante del asunto es que en esa batalla, conmemorada como algo importante, los que perdieron fueron los españoles; y no importa, porque ese odio que impulsaba a nuestro compatriotas a acuchillar a cualquiera que fuera o pareciera francés sencillamente ya no está. Queda el orgullo de saber que hubo gente que peleó con bravura y se dejó la vida en aquel campo por defender lo que era suyo, pero no odio. Sí, los de enfrente resulta que eran franceses pero eso ya no importa.

Tal vez dentro de dos centurias, aquellos que vivan aquí, los descendientes de unos y otros, exista o no exista esta corrala, sonrían conciliadores. Tal vez el genial Carl Sagan tenía razón cuando decía que el motor de la evolución son el sexo y la muerte. El sexo para intercambiar material genético y perpetuar las especies, y la muerte sencillamente para dejar sitio a las nuevas.

Sí, es simple. Tendremos que morirnos para que ese saco de lágrimas y frustraciones que llevamos a la chepa muera con nosotros. Dejaremos espacio vacío y lo que venga a ocuparlo ya será responsabilidad de los que vengan. Y a algunos, los menos, tal vez se los recuerde por sus buenas acciones, actos que harán de éste un mundo mejor para nuestro hijos, y los hijos de nuestro hijos. No estaremos para verlo, pero es lo que toca.

miércoles, marzo 05, 2008

Sueños

Tener sueños me sienta bien. Recordarlos quiero decir, supongo que tenerlos los tengo siempre. Me ayudan a tener una especie de percepción de continuidad entre un día y otro.

Parte de los problemas que tengo beben de una especie de incapacidad mental mía, y que me hace introducir pausas continuamente en mi pensamiento. Pausas, muchas pausas. Rara es la vez que consigo articular algo de una vez, sin pararme y sin tener que volver a centrarme en ello. Es frustrante, algo así como ir metiendo el freno de mano cada tres segundos sin dejar de tener pisado el acelerador. Así, a trompicones, avanzo poco a poco por la vida.

No soy rápido mentalmente. De pequeño lo era, pero luego me fue pudiendo la pereza. Estoy intentando volver a ponerme en forma en todos los sentidos.

Ahora se me acaba de ocurrir que en el colegio algunos profesores me decían que ponía demasiadas comas al redactar. Lo sigo haciendo pero ahora soy consciente de ello e intento ponerle remedio. Puedo. Tengo capacidad para ello. He hecho cosas antes, he vuelto a aprender cosas que ya sabía, he cogido el toro por los cuernos varias veces. Puedo. Lo de las comas y el resto. Puedo.

Nunca me he conformado con nada referente a mí mismo. No voy a hacerlo ahora pensando que es que no doy más de mí. Daré más, tengo que dar más, mucho más. Mi cerebro tendrá que aprender a desoxidarse y a ser versátil. Vamos.

Hacerse mayor

No mola hacerse mayor. De repente todos los problemas pesan más, la flexibilidad se pierde, la respiración se va haciendo cada vez más costosa. La sentencia "no merece la pena el esfuerzo, total... ¿para qué?" coge fuerza y va convirtiendo en el pan de cada día conforme el cinismo gana terreno frente a la inocencia.

Es posible que el truco consista en pillar experiencia sin caer al mismo tiempo en la espiral descendente que es hacerse mayor.

La vida es un asco. Sí. Entre otras muchas cosas.

jueves, febrero 28, 2008

Sin título...

... que tampoco está mal.

Me odio. A ratos. Pocos.

Fin.

PD: Le encuentro sentido al minimalismo en estos días, sobre todo porque me gusta hacer el esfuerzo de llenar vacíos. Y de abrirlos para que otros los llenen. Pero no, me sigue sin gustar el arte contemporáneo. Esta entrada ni es artística ni detrás de cada pixel se oculta un dolor secreto o una pasión misteriosa. Son tres frases que resumen mi estado de ánimo actual. No vale nada. La entrada digo, no mi estado de ánimo, que vale lo de siempre.

jueves, febrero 07, 2008

¿Otra vez lo mismo?

Como Faemino y Cansado. De manera que si no quereis leer lo mismo que he escrito otras veces dejad de leed en este punto.

Bien. Valientes.

Desde los inicios de este blog he estado dando vueltas a muchos temas, muchas veces sin sacar nada en claro ni de mis líneas ni de los bienintencionados comentarios que mis lectores me han ido dejando en las entradas. La soledad, el desánimo, las chicas, el amor, los amigos, y un largo etc.

Como un hilo conductor invisible, este blog ha engarzado todos esos temas como cuentas en un collar. No importaba tampoco el tema que escogiera: sólo tenían y tienen en común que en un momento determinado los consideré lo bastante importantes como para escribir sobre ellos.

Bien, pues esta entrada es distinta. No tiene tema ni tengo nada importante o interesante que decir.

Hasta luego.

lunes, enero 14, 2008

Yo no nací para ser rey

La cerveza, cuando es reflexiva y tranquila, cuando se toma adecuadamente, al ritmo pausado que el enamorado de la pipa escoge para hacer su ritual, lleva al intelecto a lugares no explorados. No tiene el efecto fulminante y espeso de los cubatas de garrafón, ni siquiera el sedante efecto del buen alcohol; no... debe ser algo parecido a lo que dicen que es la muerte por congelación en las laderas del K2 o de cualquier otro ochomil: un sopor calentito que te transporta a otro mundo.


Bajo ese interesante efecto escribo ahora estas líneas, sabiendo que, como tantas otras líneas, éstas están condenadas a contenerse a sí mismas hasta el fin de los tiempos. No creo que a ellas les importe si tienen sentido o no. No, no lo creo. Pero en fin, es lo que hay. Voy a declararme herramienta de las palabras y a dejar que ellas me usen, porque ya no creo en la falacia de pensar que soy yo quien las utiliza a su gusto. A ello.

Yo no nací para ser rey.
Punto. No nací para tener una corte alrededor, ni para dirigir ejércitos a la victoria o a la derrota. No nací para aguardar ataques y tener a mi gente delante y detrás guardándome la cara y la espalda. No nací para tener una mujer que diera la cara por mí. No, no nací para ser rey.

Tampoco nací para ser dama.
O reina. Prefiero dama. No nací para ser casi omnipotente, ni para usar ese poder. No nací para ser el ariete contra una muralla según los románticos, ni para aguardar pacientemente detrás según los matemáticos. No nací para ver cómo mis compañeros caen mientras una mano invisible me salvaguarda para otras tareas. No, no nací para ser dama.

Ni torre.
Tampoco nací para ser torre. Carezco de la paciencia y solidez de la torre, también de su fuerza y de su capacidad para guardar una columna. Tampoco me siento a gusto esperando al juego medio, mientras otros compañeros tienen sus escarceos en tempranos tiempos. No, no nací para ser torre.

Tampoco alfil.
Carezco de las espectaculares arrancadas, de la visión de juego y de la intensa y aguda fuerza de una navaja cuando presiona en el punto exacto que tienen los alfiles. No tengo la mira telescópica del fianchetto, ni la resignación de ocupar solamente la mitad de las casillas del tablero. No, no nací para ser alfil.

No nací para ser caballo.
Carezco de esa capacidad de improvisación que hace tan temibles a los caballos. No tengo su versatilidad ni su visión de la celada o del jaque ahorquillado, ni la fuerza del impresionante sonido de una legión de caballeria lanzada a la carga. No, no nací para ser caballo.

No. Nací para ser peón.
Simple y sencillo, pieza en manos de otros. Paladín de tantos y tan nobles finales de partida. Trabajador pequeño en el que de repente se posan todas las esperanzas para algo que pudiera ser algo más. Primeros en caer, últimos en pie, defendiendo a su rey. Y a su dama. Y a quien haga falta. Capaces de, en un momento dado, cambiar su unidireccional y fijo camino para capturar otra pieza. Capaces de, llegado el momento, convertirse en otra cosa.

Ojalá... ojalá, pueda en algún momento llegar a saber lo suficiente para llegar a ser un peón.